jueves, 20 de junio de 2013

Pelé anuncia pastillas para la impotencia... sin tenerla


Me encanta el fútbol, por no variar. Ya sé que por naturaleza a los hombres nos gustan los deportes, las actividades físicas y desgañitarnos en las gradas cuando el deportista de turno la caga. A pesar de que sea uno de los estereotipos más patéticos que puedan existir, en mi caso se cumple. He jugado al fútbol desde que era un enano y siempre me ha flipado ver los partidos de la jornada, los resúmenes de otras ligas, las Eurocopas y mundiales, la Champions, etc. ¡Si cuando tenía 15 años hasta me hice un calendario la mar de apañado para no perderme ni un solo acontecimiento futbolero! Tenía un cuadrante que ni un estratega militar. 

Hablo de esto porque no hace muchos días, buscando más información sobre la impotencia y casos particulares que pudieran servir para orientarme, me encontré por casualidad con una campaña publicitaria que me sacó una sonrisa. Llevo el marketing en las venas, así que, cada vez que veo un producto o un anuncio, no puedo evitar analizarlo con ojos de experto. Me puede la fuerza de la costumbre. Es como si sabes mucho de literatura y te pasas la vida leyendo el periódico a la busca y caza de errores de todo tipo. 

¿Alguien se acuerda de cuando Pelé sacó del armario los problemas de erección? Fue allá por el 2002 y, en aquel momento, supuso toda una revolución. Si a día de hoy el tema sigue siendo un tabú que no veas (básicamente porque no es plan de ir por la calle con un rótulo que diga que no se te levanta), hace diez años todavía más. Y va el muy campeón y se lo echa a las espaldas a cambios de unos cuantos milloncetes. La cifra seguramente fue mareante, con ceros para aburrir. Si no, no entiendo que alguien quiera convertirse en la bandera de una enfermedad sexual sin ni tan siquiera padecerla. ¿Quién estaba detrás de todo aquel invento? Pues Pfizer, evidentemente, intentando darle bombo a Viagra. Si Pelé te recomienda que te tomes la pastilla azul, tú lo haces. ¿O no? ¿No confiarías en el hombre que te ha regalado grandes tardes de gloria en el fútbol? Lo mejor es la carta de "O rei" a todos los impotentes. "Espero animar a los hombres a hablar con sus médicos y mejorar sus vidas". Amén. 

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